Domingo, 30 de octubre de 2022
Lula, el "padre los pobres" que ha marcado la política de Brasil durante cuatro décadas
Luiz Inácio Lula da Silva, de 77 años, ha pasado por seis candidaturas a presidente de Brasil en lo que va de su vida. Después de más de seis décadas dedicadas a la política, el líder del Partido de los Trabajadores delineó para esta elección un amplísimo arco electoral, integrado por partidos que van desde el centro-derecha tradicional hasta las más pequeñas agrupaciones de izquierda, para así conseguir derrotar a Jair Bolsonaro.
La candidatura de Lula no solo ha sido respaldada por el PT sino por más de diez partidos políticos, que van desde el Partido Comunista do Brasil al Partido Verde. Pero también, es respaldada por los principales líderes del Partido de la Social Democracia Brasileña, en especial, por el expresidente Fernando Henrique Cardoso y hasta Geraldo Alckmin, en la candidatura a vicepresidente. Luego de la primera vuelta, Lula ha conseguido además los respaldos de los terceros y cuartos candidatos más votados: Simone Tebet y Ciro Gomes.
Lula ha sabido estirar la representación de su identidad política al límite. Es una campaña en la que ha optado por cambiar el tradicional rojo por el blanco y que ha sabido jugar con las reglas sucias de Bolsonaro, la campaña del PT ha conseguido con éxito amplificar debates absurdos en contra de su oponente como el supuesto consumo de carne humana por parte del militar retirado, las misas masónicas y la prostitución infantil de menores venezolanas.
Candidato a la presidencia en 1989, 1994 y 1998, el fundador del PT resultó electo por primera vez en 2002. En 2006, fue reelegido en una votación en la que compitió en segundo turno con el que ahora ha sido su candidato a vicepresidente, el exgobernador del estado de São Paulo, Gerlado Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB). En 2010, Lula terminó la presidencia con un 87% de imagen positiva. Ese mismo año, apoyó la elección de Dilma Rousseff, que repitió cuatro años más tarde.
Lula aspira a recuperar el poder con 76 años, después de pasar 580 días detenido en Curitiba. El Tribunal Supremo Federal ordenó en marzo de 2021 anular las condenas contra Lula en la causa Lava Jato, por considerar a la Justicia Federal de Paraná incompetente para juzgarlo.
Sergio Moro, juez a cargo del proceso, determinó en 2017 una condena de nueve años y seis meses de prisión contra el expresidente por delitos de corrupción y blanqueo de capitales, una sentencia que en enero de 2018 se amplió a 12 años y un mes. Ese mismo año, Moro dejó el poder Judicial para pasar a ser el ministro de Justicia de Jair Bolsonaro. Si bien Moro coqueteó con la idea de postularse para presidente, en esta elección compitió como candidato a senador por el estado de Paraná.
Ya con Jair Bolsonaro como presidente, el juez de la Corte Suprema, Edson Fachin, determinó que Moro había actuado con "parcialidad" en la conducción del proceso y ordenó la liberación del expresidente. Lula recuperó así los derechos políticos que le permitieron presentarse como candidato en estas elecciones. En abril de este año, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas respaldó está decisión. La ONU determinó que el proceso judicial, que llevó al expresidente a la cárcel, violó su "derecho a ser juzgado por un tribunal imparcial, su derecho a la privacidad y sus derechos políticos".
Luiz Inácio Lula da Silva nació en 1945, en la ciudad de Garanhuns, en estado de Pernambuco, en una de las regiones más pobres de Brasil. Lula es el hijo número siete de una pareja de trabajadores del campo. Pero el padre de Lula, Aristides Inácio da Silva, tenía una familia paralela. Por eso, desde muy temprano, los hijos de la pareja empezaron a trabajar en la periferia de São Paulo hasta que Lula empezó a trabajar en la metalúrgica en São Bernardo do Campo.
Desde 1970 empezó su recorrido en el mundo sindical, como cuenta la película basada en hechos reales Lula, o Filho do Brasil, del director Fábio Barreto. Desde ese momento, empezó a tener mayor protagonismo en el ámbito público.
Por su origen y por sus ocho años de Gobierno, el líder del PT ha conseguido ser apodado por sus bases electorales como "el padre de los pobres". A los siete años, pasó a vivir en São Bernardo do Campo, una ciudad del estado de São Paulo, a 25 kilómetros de la capital económica del país. Un tipo de migración económica desde la región del Nordeste al Sudeste, más desarrollado, usual en esa época.
A los 14 años, empezó a trabajar en una industria metalúrgica como tornero mecánico, donde perdió el dedo meñique. Lula encabezó las huelgas de 1979, como presidencia del sindicato de los metalúrgicos. Por su papel en esas protestas, fue detenido durante 31 días. En 1987, consiguió su primer cargo público como diputado federal por el estado de São Paulo.
Si algo muestra el recorrido político de Lula es la perseverancia. El líder del PT disputó tres elecciones presidenciales antes de ser elegido presidente y, si bien nunca ha perdido después de haber llegado a ser presidente, parece no tenerle miedo a la derrota. "Lula se mantiene como personaje de la política brasileña hace 40 años", dice el periodista Rodrigo Vizeu, en el podcast documental Presidente de la semana.
En agosto de 2022, Lula oficializó su sexta candidatura. "Los dos gobiernos de Lula fueron el combate contra la miseria, la reducción de la pobreza y la disminución de la desigualdad", dicen las historiadoras Lilia Schwarcz y Heloisa Strarling en Brasil, una biografía. Sin embargo, las acusaciones de corrupción del llamado mensalão y la monumental causa de corrupción de Lava Jato que, si bien golpeó los principales dirigentes políticos de distintos partidos, llegó como un broche de plomo para cerrar lo años del PT.
Su figura es central en la historia de la política brasileña. "Para algunos, Lula es la estrella del héroe popular. Para otros, un populista. Esa ambigüedad tan común en nuestra historia política. Pero lo que cuesta encontrar es alguien que sea indiferente a Lula", dice Vizeu.