
La extrema derecha empeora sus resultados, pero puede entrar al gobierno si los conservadores del partido Moderados obtienen la mayoría
Análisis – Cómo Suecia perdió su esencia… y dejó de ser Suecia
El recuento en la noche electoral en Suecia se ha hecho muy largo en unas votaciones muy ajustadas. Los socialdemócratas han ganado las elecciones en unos comicios en que estaba en juego que la ultraderecha entre por primera vez en un gobierno del país escandinavo, un escenario que no se puede aún descartar.
Con el 90% de los votos escrutados, y con una participación del 78,8%, los socialdemócratas han sido la fuerza más votada, con el 27,6% de los sufragios y 99 escaños. Les siguen los Moderados, que han obtenido el 19,8% y 70 diputados, mientras que Demócratas de Suecia se sitúa como tercera fuerza con el 17,7% de los votos y 63 escaños. Este resultado deja una ventaja extremadamente estrecha para el bloque progresista, que suma el 49,3% de los votos, frente al 49,1% de las formaciones conservadoras. Esta diferencia tan ajustada hace que el reparto definitivo de mayorías aún pueda cambiar con el escrutinio del voto exterior, cuyos resultados no se conocerán hasta el próximo miércoles. Según la televisión pública SVT, apenas 20.000 votos separan actualmente a ambos bloques.
Los socialdemócratas de Magdalena Andersson han planteado las elecciones como una defensa frente a la posible entrada de la ultraderecha en el Gobierno del país nórdico, con el lema de campaña “Vota por alguien que no tenga ideas extremistas”. Pese a imponerse en las urnas, los socialdemócratas han firmado su peor resultado electoral de la historia, con una caída de 2,7 puntos porcentuales respecto a 2022, cuando el partido ya había sufrido un importante retroceso. Aun así, la formación mantiene su condición de fuerza más votada del país y queda en disposición de intentar formar Gobierno, en un escenario europeo en el que los partidos socialdemócratas han ido perdiendo terreno y capacidad de influencia.
Retroceso de la extrema derecha
Por su parte, el partido de ultraderecha Demócratas de Suecia, que aspira a entrar en el Gobierno si el bloque conservador logra finalmente reeditar la mayoría, ha sufrido el primer retroceso electoral desde su entrada en el Parlamento en 2010. El cordón sanitario que los partidos en Suecia habían mantenido en anteriores elecciones frente al auge de la ultraderecha se ha roto por completo y hoy la formación Demócratas de Suecia ya es aceptada por todas las formaciones del bloque conservador para formar un gobierno en caso de que obtenga la mayoría en las elecciones.
Hace cuatro años, SD consiguió por primera vez más votos que los conservadores tradicionales (Moderados), situándose como segunda fuerza en el Parlamento. En estas elecciones, el líder ultra Jimmie Åkesson expresó que el objetivo era obtener un número de cargos ministeriales “proporcional” a sus resultados en las votaciones.
SD, considerado como un partido populista, nacionalista y xenófobo, ya ha tenido un peso muy importante en la política sueca en los últimos cuatro años, ya que su apoyo ha sostenido el Gobierno de Kristersson, formado por Moderados, Demócrata Cristianos y Liberales. La huella de SD se ha hecho especialmente visible en el endurecimiento de las políticas migratorias y de seguridad, dos de los principales frentes del giro conservador que ha experimentado Suecia en los últimos años.
El bloque de izquierda llega dividido
Magdalena Andersson es presidenta de los socialdemócratas desde 2021, cuando sucedió al veterano ex primer ministro Stefan Löfven, con quien había desarrollado buena parte de su carrera política. Antes de asumir la presidencia del partido, Andersson había sido ministra de Finanzas y, posteriormente, se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra de Suecia. Las encuestas la han señalado desde hace tiempo como la futura primera ministra, pero hasta ahora ha evitado hablar de futuros pactos de gobierno, ya que desconfía del Partido de Izquierda como socio de gobierno.
Esta formación, liderada por Nooshi Dadgostar, ha mejorado sus resultados hasta convertirse en la cuarta fuerza del Parlamento. Durante la campaña, el Partido de Izquierda ha puesto el foco en el refuerzo de los servicios públicos y en una mayor presión fiscal sobre los más ricos como forma para combatir la desigualdad. A la vez, la formación ha cuestionado el giro en la política migratoria de los socialdemócratas, cada vez más restrictiva. Más allá de este asunto, para conseguir una mayoría en el bloque progresista también hace falta el apoyo del Partido de Centro (7,1% de los votos) de carácter liberal y agrario, que durante la campaña se ha negado con rotundidad a colaborar con el partido de Izquierda. Estas declaraciones hacen entrever unas negociaciones complicadas si finalmente los partidos del bloque progresista confirman su mayoría.
Sé el primero en comentar en «Los socialdemócratas ganan las elecciones en Suecia y el bloque de izquierdas consigue una mayoría ajustadísimaÒscar Gelis Ponsen septiembre 13, 2026 a las 6:15 pm»