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Jueves, 6 de abril de 2023

ERC y EH Bildu proponen una reforma del ‘solo sí es sí’ que coloca la violencia como agravante y precisa el consentimiento

Firma Alberto Ortiz, Elena Herrera

Publicado originalmente en elDiario.es

3 min de lectura

Esquerra Republicana y EH Bildu han registrado este jueves una veintena de enmiendas a la proposición de reforma de la ley del ‘solo sí es sí’ impulsada por el PSOE ante el goteo de rebajas de penas a delincuentes sexuales. Los grupos independentistas rechazan la propuesta socialista que introduce de nuevo la evaluación de la violencia y la intimidación para que la existencia de estas circunstancias determine un mayor castigo. El texto de estos dos grupos defiende a cambio colocar la violencia como agravante y ampliar la definición de consentimiento para que quede más clara.

La propuesta que registró el Partido Socialista en febrero mantiene las horquillas actuales (más bajas que antes del ‘solo sí es sí’) en el tipo general. Y añade en cada artículo una gradación más alta (similar a la de la legislación anterior) para los supuestos en los que existe violencia, intimidación o anulación de la voluntad. Este punto es el que provocó el choque desde el principio con el Ministerio de Igualdad, que entendía que introducir la violencia o la intimidación como factor de diferenciación suponía de facto volver al Código Penal anterior y modificar el corazón de la ley por afectar, en su opinión, a la base del consentimiento.

Para tratar de resolver esta disyuntiva, irresuelta durante meses de negociaciones entre el Ministerio de Justicia y el que lidera Irene Montero, ERC y EH Bildu colocan la violencia como un agravante. Al mismo tiempo, cambian la definición de consentimiento para precisar que “no se deducirá que hay consentimiento por la ausencia de resistencia física o el silencio de la víctima, ni por su conducta sexual previa”, un añadido que no estaba ni en la ley en vigor ni en la propuesta de modificación de los socialistas.

El artículo 178, con la nueva redacción y la precisión sobre el consentimiento, quedaría así: “Será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años, como responsable de agresión sexual, el que realice cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento. Sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona. No se deducirá que hay consentimiento por la ausencia de resistencia física o el silencio de la víctima, ni por su conducta sexual previa”.

Los grupos exponen en el texto registrado este jueves una justificación razonada para rechazar que la violencia y la intimidación formen un subtipo penal. “La reincorporación de los medios comisivos “violencia e intimidación” como centrales en el tipo penal de agresión sexual, agregando el elemento de anulación de la voluntad de la víctima, desplaza el consentimiento como el elemento definidor entre una relación sexual consentida y una agresión sexual. Ello supone negar que la violación ya es per sé una forma de violencia, y afirmar que hay violaciones no violentas”, sostienen. Es un razonamiento similar al realizado en los últimos meses por el departamento de Montero, donde han insistido en que eso vuelve a generar dos tipos y grados de agresión sexual, como sucedía en el anterior Código Penal.

Esquerra Republicana y EH Bildu entienden por tanto, a diferencia del PSOE, que la violencia o la intimidación (sin necesidad de que sea extrema) bastan para agravar la pena a una horquilla de entre siete y quince años. La propuesta también introduce como agravante que el agresor se valga de su condición de “persona allegada a la víctima” para ejercer el delito, o que lo haga valiéndose de su condición de funcionario público, de personal público o de agente de cualquier organismo o institución pública.

Las enmiendas de los dos grupos persiguen, por un lado, evitar en el futuro condenas más bajas que las que se hubiesen dado con el antiguo Código Penal (las actuales revisiones no pueden detenerse) y, por otro, mantener el consentimiento en el centro del texto, que es la línea roja que había sostenido Igualdad desde el principio de la negociación con Justicia una vez se abrió a modificar el texto.

Atribución

Firma
Alberto Ortiz, Elena Herrera
Publicación original
6 de abril de 2023, 10:40 h

Las noticias de esta web se publicaron originalmente en elDiario.es. Cada pieza conserva su firma y la fecha y hora de su publicación original.

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