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Lunes, 13 de marzo de 2023

Los Oscar se sacuden la caspa y se rinden al multiverso de ‘Todo a la vez en todas partes’

Firma Javier Zurro

Publicado originalmente en elDiario.es

8 min de lectura

Hollywood lleva años preocupado por su falta de conexión con las nuevas generaciones. Los adolescentes acuden en masa a ver las películas de Marvel o de Fast & Furious, pero su interés no se trasladaba a otros elementos esenciales de la industria como los Oscar. La caída en audiencia de la retransmisión de los premios más importantes de cine hizo que desde la Academia de Hollywood se plantearán qué hacer para intentar recuperar la atención de un público que, acude a las salas, pero que no tiene ninguna vinculación con los premios ni con lo que ocurre fuera de sus franquicias favoritas.

El año pasado, en una grito desesperado por atraerles, anunciaron un ridículo premio a la película más popular que se votó por Twitter y del que todo el mundo se rió. Buscaban un premio para Spider-Man: No Way home, el filme más taquillero del año y el que había salvado al cine tras la reapertura después de la pandemia. Finalmente el premio ni se cantó en la ceremonia ni lo ganó Marvel. Un movimiento en falso, criticado, y que mostraba los nervios de la institución. Un año después la misma industria ha decidido actuar de forma directa y se han rendido a una película que ha conectado, precisamente, con el público más joven.

Los Oscar han encumbrado a Todo a la vez en todas partes, una película sobre mutliversos, con un montaje frenético y una narrativa fragmentada que muchos han visto como un filme destinado para la generación de TikTok, habituada a esas narraciones cortas, a saltar de vídeo en vídeo de forma rauda igual que la protagonista salta de universo en universo. Han sido ellos los que convirtieron esta película en un éxito por el que nadie daba ni un duro. Y han sido ellos los que la empujaron a ser la vencedora más extraña, surrealista y diferente en años. La película arrasó ganando siete Oscar, la ganadora con más estatuillas desde 2008. Película, dirección, guion original, montaje, actriz, actriz de reparto y actor de reparto. Un botín que muestra que la película es un absoluto fenómeno.

Muchos temían que el voto preferencial, ese que premia las películas de consenso, favorecieron opciones más académicas como Sin novedad en el frente o Los fabelman, pero esta vez la Academia no se andó con chiquitas y se sacudió la caspa de golpe. No podía ocurrir otro Green Book, ni otro Coda. Apostaron por la modernidad, por la comedia surrealista y premiaron a una película que es mucho más que el filme donde hay un multiverso de personajes con dedos que son perritos calientes y donde los villanos saltan entre universos siendo penetrados analmente. Irreverente, loca y, también, tremendamente emocionante en su retrato de una relación maternofilial.

Pero Todo a la vez en todas partes es, también, la película que hace justicia con una comunidad que ha sido tratada con racismo durante décadas. La comunidad asiática se ha visto, por fin, representada y ha abrazado con orgullo este filme que coloca en el centro a una heroína de 60 años que lleva décadas repartiendo mamporros en filmes de acción. Una Michelle Yeoh que, además, se llevó el premio a la Mejor actriz protagonista por encima de la otra favorita, Cate Blanchett. En el escenario se dio un momento histórico, cuando Halle Berry, primera mujer negra en ganar el Oscar, le entregó el premio a Yeoh, primera asiática en lograrlo.

Yeoh realizó un discurso en el que defendió los sueños, y diciendo a los niños y niñas que se ven reflejados en ellas que no se rindan. “A todas las mujeres, no dejéis que nunca os digan que ha pasado vuestro mejor momento”, dijo antes de dedicárselo también “a las madres, las auténticas superheroínas”. A ellas también le dedicaron el premio los directores, Daniel Kwan y Daniel Scheinert, que reivindicaron “a los raros” como ellos.

Que la noche sería para los Daniels se vio pronto. El segundo premio de la noche, el de Mejor actor de reparto, fue para el favorito, Ke Huy Quan, el mítico Tapón de Indiana Jones y el templo maldito que recibió una de las ovaciones más grandes de la noche. Con todo el público en pie y entre lágrimas se acordó de su madre: "Mamá, he ganado un Oscar". "Mi vida empezó en un barco, estuve en un campo de concentración. Las historias como la mía solo pasan en las películas, no pensé que esto me fuera a pasar a mí. Esto es el sueño americano", añadió. También lo fue el tercero, para una histórica de Hollywood, Jamie Lee Curtis, que en su primera nominación también se llevó el premio por el filme de Los Daniels y se lo dedicaba a sus padres, Tony Curtis y Janet Leigh. La noche estaba sentenciada en los primeros compases.

Hubo un pequeño momento de miedo, cuando Sin novedad en el frente, el drama bélico de Netflix, comenzó a arrasar premios técnicos hasta llegar a los cuatro (fotografía, diseño de producción, banda sonora y película internacional, donde dejó sin Oscar a Argentina, 1985). Muchos vieron un reflejo de lo que ocurrió en los Bafta, donde el filme de Edward Berger dio la campanada y ganó el premio al mejor filme. Sus flaquezas se vieron en la categoría de Mejor guion adaptado, donde perdió frente a Sarah Polley, única mujer nominada en la categoría de Mejor película y que venció por su adaptación de Ellas hablan. Al recogerlo, Polley le lanzó un pequeño dardo a la Academia: “Gracias por no ofenderos con que las palabras mujeres y hablan estén demasiado juntas”.

En el duelo al mejor actor, que llegaba sin un claro favorito, fue Brendan Fraser quien finalmente logró un Oscar que comenzó a pelear en septiembre, cuando presentó La ballena en el Festival de Venecia. Allí la copa Volpi fue para Colin Farrell, pero aquí Fraser se desquitó venciendo al irlandés y también a su gran rival, Austin Butler, por Elvis. Fraser subió casi temblando a los Oscar, y aunque no ofreció un discurso tan emotivo como el que realizó en los premios del Sindicato de Actores, puso a todo el mundo en pie. Un premio que sabe al perdón de una industria que le ha dejado fuera durante años. La ballena fue otra de las películas vencedoras, ya que también se llevó el premio al Mejor maquillaje y peluquería.

Una edición en la que hubo muchos perdedores, quizás demasiados. Hasta cinco títulos nominados al Oscar a la mejor película se fueron de vacío. Los Fabelman, Tar, Almas en pena de Inisherin, El triángulo de la tristeza y Elvis se quedaron con el marcador a cero. Para Avatar: el sentido del agua y Top Gun: Maverick fue la pedrea. Para el filme de James Cameron fue el Oscar a los mejores efectos especiales, mientras que para el Blockbuster protagonizado por Tom Cruise fue el de Mejor sonido. Un premio de consolación para los dos filmes más taquilleros del año.

Ni Cameron ni Cruise acudieron a la gala, y para ellos fue uno de los mejores ganchos de la noche lanzado por Jimmy Kimmel en su monólogo inicial. “Los dos insistieron en que fuéramos al cine, pero ellos no han venido a la sala de cine”, dijo Kimmel que guardó otro dardo para el director. “Sabes que una gala es demasiado larga cuando no viene James Cameron”, comenzó diciendo y luego agarró el rumor de que no había ido por estar enfadado por su ausencia en la categoría de Mejor realización: "Encuentro eso muy difícil de creer de un hombre con una humildad tan profunda. Tiene razón, ¿cómo la Academia no nomina al tipo que dirigió Avatar? ¿Qué creen que es, una mujer?".

Kimmel estuvo notable en su aparición inicial. Fue divertido, con pullas para muchos y, sobre todo, atacando rápido el elefante en la habitación, el tortazo de Will Smith del año pasado. “Si alguien agrede a otra persona que sepan las consecuencias, ganará el Oscar al Mejor actor y podrá salir a dar un discurso eterno”, comenzó para advertir de que él tenía guardaespaldas entre las butacas para defenderles, y enumeró a Pedro Pascal, Michelle Yeoh y otros muchos actores y actrices presentes. Fue una de las escasas notas brillantes de una gala que, irónicamente, notó la sombra del tortazo. Todo pareció demasiado comedido, como si estuvieran con el freno de mano puesto por miedo a que ocurriera algo imprevisto.

Quizás por esa tibieza se recibió con tanto alboroto el Naatu Naatu de RRR, la canción que ganó el Oscar y que se comió con patatas a las estrellas de la música presentes. Ni Rihanna ni Lady Gaga tuvieron la fuerza de ese tema indio que ya no solo es la mejor escena del filme, sino también uno de los grandes momentos de la ceremonia y una canción con un Oscar que se le sigue negando a Diane Warren, que volvió a perder en su nominación número 14. Naatu Naatu es otra muestra de cómo Hollywood busca a nuevos públicos, ya que el tema es un fenómeno viral en TikTok.

Hasta los discursos fueron a medio gas. Acostumbrados a la fuerza mostrada en galardones pasados, los de los actores y actrices ganadores supieron a poco. Ni una mención política, ni un discurso con algo de compromiso (más allá del de Sarah Polley). Solo con la victoria de Navalny como mejor documental hubo algo de intención pidiendo la liberación del opositor y con su mujer en el escenario tras pedir libertad para presos políticos y alabar a todos los que luchan contra cualquier dictadura. Entre las notas negativas, el olvido de Carlos Saura en el In Memoriam. Injusto para un cineasta que ha estado nominado en tres ocasiones a los premios (por Mamá cumple cien años, Carmen y Tango) y que ha sido uno de los cineastas europeos más importantes.

Los Oscar, con estos premios, han dejado muy claro cuál es la película más importante del año. Mientras que en otras ocasiones, con un palmarés excesivamente repartido, parecía que dieran el galardón al mejor filme más por eliminación que por convicción, esta vez lo han tenido claro. Todo a la vez en todas partes es una película importante, que ha demostrado que un cine original, diferente y hasta 'raro' puede llevar a la gente a las salas, pero también convencer a una Academia que hace solo cinco años prefirió a Green Book antes que a Roma. Ahora queda ver si, como suele ocurrir en Hollywood, este movimiento solo ha sido una estrategia para lavar su imagen o si apuestan por mirar a otro tipo de cine.

Atribución

Firma
Javier Zurro
Publicación original
13 de marzo de 2023, 03:39 h

Las noticias de esta web se publicaron originalmente en elDiario.es. Cada pieza conserva su firma y la fecha y hora de su publicación original.

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