Los bulos que difunde la derecha: okupas, embalses y una manipulación electoral
Hola,
¿Qué tal tu semana? ¿Todo bien?
Este jueves, en la redacción, hemos votado el Estatuto de elDiario.es. Es el texto definitivo, tras un trabajo de meses de nuestro Comité Rector. Ha salido aprobado con una mayoría muy amplia, el 73%, y el siguiente paso es que lo votes tú también.
El próximo martes, abriremos a todos los socios y socias la votación del Estatuto. Y si nuestra comunidad también lo respalda, esta suerte de Constitución de elDiario.es entrará definitivamente en vigor. Podrás votar hasta el sábado 20 de mayo, durante diez días. Te mandaré un mail para recordártelo cuando empiece la votación.
Nos ha quedado un Estatuto muy ambicioso. Si tienes un rato, te aconsejo que lo leas –puedes consultar la última versión aquí–. Creo que no hay ningún otro periódico en el mundo que se someta a una autorregulación tan rigurosa, ni que asuma un compromiso tan fuerte con su comunidad.
Podemos afrontar un listón ético y deontológico tan estricto gracias a tu apoyo. Y al de miles de personas como tú.
Artículo 71 del Estatuto
elDiario.es no publica rumores ni informaciones sin contrastar y combatirá la desinformación y la propagación de noticias falsas. Desmontar la mentira es también parte del compromiso con la verdad de la redacción.
Perdóname que cite el Estatuto otra vez. Pero es que viene al pelo con uno de los temas que más nos preocupa estos días en la redacción, el de los bulos. Y es que no falla: siempre que se acercan las elecciones, se multiplica la desinformación.
Una de las mentiras que más circula estos días lo tiene todo: hasta un complot con Marruecos. Lo están propagando desde el entorno de Vox aprovechando la sequía, a la caza del voto rural. Aseguran que el Gobierno –en su infinita maldad– está destruyendo cientos de embalses para fastidiar a los pobres agricultores y así favorecer las exportaciones de hortalizas de los marroquíes.
¿La verdad de esta historia? Nuestro especialista en medio ambiente, Raúl Rejón, lo explica muy bien en este reportaje. Lo que están derribando (pero no ahora, hace ya dos décadas que empezaron a quitarlas) son cientos de pequeñas barreras fluviales que bloquean el paso a los peces y deterioran el ecosistema de los ríos. Son pequeños saltos que hace muchos años que no se usan y su nombre técnico es “azud”. La gran mayoría no llega a dos metros de alto. Llamar a estas pequeñas barreras “embalses” es casi tan exagerado como llamar “periódico” a algunos de los pseudo medios que publican mentiras así.
Lo explicaré como si esto fuera Barrio Sésamo. Esto es un embalse:
Y esto otro es un azud. ¿A que la diferencia es evidente, incluso para aquellos dispuestos a creerse una mentira así?
Otra mentira que lleva años circulando. Y que, para mi sorpresa, la siguen dando por buena personas tan leídas como un fiscal del Tribunal Supremo, que antes fue juez del Tribunal Constitucional. Me refiero a Antonio Narváez, que es uno de los fiscales conservadores que se reunió en secreto con Alberto Núñez Feijóo. En ese encuentro, según desveló El País, Narváez puso en duda la limpieza de los procesos electorales en España por el papel que en ellos tiene la empresa Indra, que está participada por el Estado.
El bulo al que se refería Narváez es que Indra puede manipular el recuento electoral. Hacer un pucherazo, por resumir. Es completamente falso. Porque en España el recuento no lo hace Indra: es manual, lo hacen ciudadanos elegidos por sorteo y bajo la supervisión de los interventores de cada partido.
Indra solo se ocupa de adelantar los resultados provisionales. Pero si hubiera en ellos cualquier manipulación, todos los partidos lo sabrían al momento: porque tienen los datos de cada mesa, a través de los interventores. En este viejo artículo de hace cuatro años –este bulo es pata negra– ya explicamos por qué Indra no puede manipular el resultado electoral.
La clave de los bulos, y de su capacidad de propagación, es que se trata de mentiras que una parte de la sociedad está dispuesta a creer: porque confirman su ideología; porque concuerdan con su manera de pensar.
Las víctimas de estas mentiras suelen ser personas con un sesgo ideológico tan grande que les impide razonar con claridad.
¿No te asusta que un fiscal del Supremo y ex juez del Constitucional esté tan lejos del mínimo de imparcialidad que se espera de él como para zamparse una mentira de tal magnitud?
Lo habrás escuchado decenas de veces –y las que nos faltan hasta que termine este año electoral–. “La nueva ley de vivienda es un chollo para los okupas”, dicen a todas horas desde el PP y Vox. Es completamente falso, por cinco motivos.
¿Alguna otra duda? Cristina G. Bolinches, en este artículo, lo explica con mayor profundidad.
Los bulos de Ayuso
Una de las políticas que más mentiras por minuto es capaz de pronunciar es la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Esta semana, en una entrevista en la SER, soltó varios bulos sobre la ocupación.
Falso. Según las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial, en 2022 llegaron a los juzgados de Madrid un 18% menos de casos de ocupación respecto al año anterior. Si se compara con 2019, la caída es del 51%. Es decir: la ocupación no se multiplica, se divide por la mitad.
Falso. Según los datos de la Fiscalía, solo el 0,8% de las denuncias por ocupación ocurre en viviendas en las que reside el propietario. Y en estos casos, la solución es muy rápida porque se trata de un allanamiento de morada, no de una ocupación.
“Hay una alarma infundada en torno a las ocupaciones”, explica en esta entrevista el juez Diego Álvarez, donde da más datos sobre la realidad de esta cuestión. Una alarma que políticos demagógicos no paran de azuzar.
Nuestra compañera Fátima Caballero desmonta en este artículo más mentiras de Ayuso de esta última semana (le salen 12 en total).
La presidenta de Madrid ha arrancado su campaña electoral con la estrategia de siempre: confrontando con Sánchez. Es evidente la razón: para que no se hable de esos asuntos que realmente están en cuestión. Que no son los okupas. Ni el sanchismo. Es la sanidad o la educación. Todos esos asuntos, que hoy recordamos, y de los que Ayuso prefiere no hablar.
Se llama Estrella Gutiérrez. Es meteoróloga y también portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, la famosa AEMET. “Nunca habíamos recibido estos insultos, ya nos llegan hasta por teléfono”, explica en esta entrevista, donde habla del acoso que sufren los meteorólogos por contar la verdad sobre la crisis climática. Su testimonio es alarmante:
“Se ha dado el caso de una funcionaria de la Agencia que llega a su despacho, coge el teléfono oficial y se encuentra a una persona gritando “sois unos asesinos, estáis matando a mis hijos, lo vais a pagar”. Lo peor es que la persona que estaba insultándonos estaba convencida de sus palabras. Esto no había sucedido nunca; nunca habíamos tenido estos episodios de insultos, de achacarnos cosas sobre las que no tenemos responsabilidad y de acusarnos por noticias falsas que se están difundiendo.”
Te pido disculpas porque me ha quedado de nuevo una carta interminable. Y un poco dura para el fin de semana. Así que te recomiendo tres artículos más, antes de despedirme. Son tres textos estupendos, por distintos motivos, y que tal vez te puedan interesar.
Espero que pases un buen fin de semana. Y recuerda que esta carta semanal es solo para socios y socias: una de las ventajas exclusivas por tu apoyo a elDiario.es. Aunque si quieres reenviárselo a ese cuñado pesado que te dice que Indra manipula el voto, que la crisis climática no existe, que el Gobierno derriba los embalses o que Ayuso es “auténtica”, cuentas con toda mi bendición.
Un abrazo,
Ignacio Escolar