La Corte Internacional de Justicia ordena a Israel que detenga "inmediatamente" la ofensiva en Rafah
La Corte Internacional de Justicia (CIJ), el máximo tribunal de Naciones Unidas, ha ordenado este viernes a Israel que detenga “de inmediato” su ofensiva militar en Rafah, después de que Sudáfrica solicitara hace dos semanas que la corte dictara medidas cautelares urgentes ante el ataque israelí contra esa localidad, que dio comienzo el 6 de mayo y ha provocado desde entonces el desplazamiento de unos 800.000 palestinos que se habían refugiado en Rafah.
El presidente de la CIJ, Nawaf Salam, ha leído y argumentado la decisión de los jueces que consideran que la situación humanitaria en Gaza ha degenerado en los pasados meses y es ahora “desastrosa”, y que las medidas tomadas por Israel en Rafah –las órdenes de evacuación de varios barrios de la ciudad– no son suficientes para “reducir el riesgo al que está expuesta la población palestina debido a la ofensiva”.
Por ello, el tribunal con sede en La Haya insta a Israel a “detener inmediatamente su ofensiva militar y cualquier otra acción en Rafah” y “mantener abiertos los pasos fronterizos terrestres, en particular el cruce de Rafah” para que pueda entrar la asistencia humanitaria y los servicios básicos que los gazatíes “necesitan urgentemente”. A través de ese cruce entre Gaza y Egipto entra a la Franja la mayor parte de los suministros (alimentos, agua potable, combustible, suministros y personal médicos, etc.) pero muy pocos camiones han podido cruzarlo desde que Israel se hizo con el control del lado palestino del paso fronterizo el pasado día 7.
La CIJ ya había instado a finales del pasado mes de enero al Gobierno israelí a que permitiera la entrada de ayuda humanitaria a la Franja, una orden que reiteró a finales de marzo. También había pedido a Israel que tomara “todas las medidas que están en su poder para evitar actos de genocidio” en la guerra de Gaza y presentara un informe con todas las medidas adoptadas para aplicar esas órdenes, en un plazo de un mes, pero Israel jamás lo hizo.
Por ello, Sudáfrica ha pedido posteriormente a la CIJ que ordene medidas cautelares adicionales, para detener la masacre en Gaza. El Gobierno sudafricano presentó el pasado diciembre una demanda contra Israel denunciando un “patrón de conducta de intención genocida” en su ofensiva en Gaza, que ha dejado casi 36.000 muertos –incluidos más de 15.000 niños– desde el pasado 7 de octubre.
Durante las audiencias celebradas la semana pasada en La Haya, el embajador de Sudáfrica en Holanda, Vusimuzi Madonsela, pidió a los 15 jueces de la CIJ que ordene a Israel retirarse “de forma total e incondicional” de Rafah y de el paso fronterizo homónimo. El equipo legal israelí, como ya ha hecho en otras ocasiones, aseguró ante la corte que “Israel toma medidas extraordinarias para minimizar el daño a los civiles en Gaza”.
El Gobierno israelí, que en general rechaza el mandato de Naciones Unidas y considera que el organismo favorece a los palestinos, ha decidido participar en el proceso de la CIJ y defenderse ante las acusaciones de genocidio, pero no ha aplicado los dictámenes del tribunal. Según Sudáfrica, “la condición necesaria para la implementación efectiva de las medidas cautelares de la corte es un alto el fuego permanente en Gaza”, algo que hasta el momento Israel ha rechazado en el marco de las negociaciones indirectas con Hamás.
Las decisiones de la CIJ son legalmente vinculantes, pero depende de la voluntad de los países aplicarlas y, en el caso de Israel, ha demostrado anteriormente que no tiene ninguna voluntad. Sin ir más lejos, en el caso de Rusia, el máximo tribunal de la ONU pidió a Moscú suspender “inmediatamente” sus operaciones militares en Ucrania menos de un mes después del comienzo de la guerra pero, más de dos años después, el Ejército ruso continúa su ofensiva.