La Audiencia de Barcelona frena al juez Aguirre y le impide seguir investigando la trama rusa del procés
La trama rusa del procés, una de las causas que podían quedar excluidas de la amnistía, ha quedado tocada –está por ver si hundida– este martes. La Audiencia de Barcelona ha frenado al juez instructor Joaquín Aguirre, y le ha impedido seguir investigando tanto la pieza de la macrocausa Voloh que indagaba la posible conexión rusa con el Govern de Carles Puigdemont, así como otras piezas separadas del caso.
Los magistrados, en un auto, revocan la prórroga de las pesquisas que ordenó el juez en agosto de 2023. La decisión de los magistrados implica que el juez debe decidir ahora si envía el caso a juicio o lo archiva. Pero lo relevante es que el juez, que había señalado en varios autos a Puigdemont en la trama rusa pese a que el expresident era aforado al ser eurodiputado, pierde el control de los tempos de la causa en vísperas de resolver si la excluye o no de la amnistía, y no puede recabar más indicios contra el expresident.
Según argumentan los magistrados, ni el juez que sustituía a Aguirre durante sus vacaciones ni después el titular del juzgado de instrucción 1 de Barcelona justificaron de forma adecuada por qué mantener abierta una causa abierta en 2020. Es más, la sección 21ª de la Audiencia de Barcelona afea al instructor haber mantenido el caso en “seis meses de completa inactividad”.
La pieza separada que investiga la trama rusa se ha convertido, en palabras del tribunal que revisa las decisiones del juez Aguirre, en “un repositorio de informes policiales” que, a su vez, sirven para abrir nuevas piezas separadas, sin que la investigación “haya avanzado sustancialmente” respecto a los hechos inicialmente investigados en 2020: la famosa conversación del exconvergente Víctor Terradellas que esbozaba un supuesto plan de 10.000 soldados rusos para facilitar la independencia de Catalunya, a la que el juez dio credibilidad.