Jennifer Hermoso desmiente a Rubiales y le acusa de mentir: "En ningún momento consentí el beso"
"Quiero aclarar, que tal y como se vio en las imágenes, en ningún momento consentí el beso que me propinó [Rubiales] y, por supuesto, en ningún caso busqué alzar al presidente. No tolero que se ponga en duda mi palabra y mucho menos que se inventen palabras que no he dicho".
Jennifer Hermoso cargó este viernes contra el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), al que acusó de mentir durante su discurso de no dimisión, de inventarse declaraciones suyas y de darle un beso no consentido. En un comunicado publicado por su sindicato, Futpro, la jugadora desmintió toda la versión ofrecida por el presidente de la federación por la mañana.
Rubiales había ofrecido su versión de esos hechos a la asamblea de la RFEF en una intervención en la que mezcló varias cosas y llegó a interpelar a sus hijas.
"El beso –más un pico que un beso–quién vea el vídeo entenderá que ante 80.000 personas en el momento [en el estadio], millones de manera televisada, ante toda la gente que había allí –entre ellas parte de mi familia, mis hijas, el deseo que podía tener en ese beso era exactamente el mismo que podía tener ante un beso a una de mis hijas. No hay deseo ni posición de dominio, aunque se esté vendiendo otra cosa en muchos medios, que están rindiendo pleitesía ante el falso feminismo, que es una gran lacra en este país. Fue un beso espontáneo (...)", empezó.
Luego relató su versión de esos breves segundos. "Voy a contar ahora la secuencia completa. Fue espontáneo, mutuo, eufórico y consentido, que esta es la clave. Esta es la clave de todas las críticas, de todo el proceso que se ha montado en este país. De que fuese sin consentimiento. Fue consentido. Esta jugadora falló un penalti. Yo tengo una gran relación con todas las jugadoras, con todos los miembros de la expedición. Hemos sido una familia durante más de un mes. Y tuvimos momentos cariñosísimos en esta concentración".
Y entonces vio a su hija llorando. "Hija mía, no llores. Tienes que estar tranquila y contenta. Tienes que estar orgullosa de quién es tu padre", y retomó la narración. "En el momento en el que apareció Jenny, ella me levantó a mí del suelo. Me cogió por las caderas, por las piernas. No recuerdo bien. Me levantó del suelo que casi nos caemos y al dejarme en el suelo nos abrazamos. Ella fue la que me subió en brazos y me acercó a su cuerpo. Nos abrazamos. Y yo le dije, 'olvídate del penalti. Has estado fantástica. Y sin ti no hubiéramos ganado este Mundial'. Ella me contestó: 'Eres un crack'. Y yo le dije: '¿Un piquito?'. Y ella me dijo: 'Vale'. Fue el piquito durante todo este proceso".
Aunque el comunicado no lo aclara, cuando Hermoso acusa a Rubiales de "inventarse palabras" podría estar refiriéndose también a un episodio sucedido el mismo domingo que la selección ganó el mundial. Ese día, cuando las críticas al presidente ya empezaban a arreciar, la Federación difundió unas supuestas declaraciones de la jugadora en las que quitaba hierro al asunto y minimizaba la acción de Rubiales. La jugadora pasó después al silencio hasta que el miércoles difundió un primer comunicado en el que pedía acciones contra su jefe.