Jueves, 17 de noviembre de 2022
Escrivá propone subir un 30% lo que cotizan los salarios más altos y la pensión máxima a largo plazo
El Ministerio de la Seguridad Social, dirigida por José Luis Escrivá, propone subir un 30% lo que cotizan los salarios más altos a lo largo de los próximos 30 años, según fuentes de la negociación y ha adelantado El País. Sin embargo, la cifra no está cerrada aún, es aún foco de negociación en el diálogo social sobre pensiones, con los sindicatos que reclaman un 'destope' mayor de esa cifra. Escrivá también se plantea subir la pensión máxima en la misma proporción, pero eso no tendría aplicación en 30 años, sino más adelante, cuando esos trabajadores que han cotizando más se jubilen.
La negociación sobre pensiones está avanzado de forma intensa en la actualidad, aunque con reuniones bilaterales y discretas, sin convocar formalmente la mesa de negociación. Es el formato de discusión que se ha elegido en este último tramo de la reforma de pensiones más complejo, que incluye el aumento de lo que cotizan los salarios más altos, pero también la revisión de los años de cómputo para calcular la pensión.
España es uno de los países de la UE donde menos cotizan los salarios más altos. Hay establecido un tope, la llamada “base máxima de cotización”, fijada en los 4.139 euros brutos al mes en 2022. Por encima de esta cantidad, el sueldo no cotiza a la Seguridad Social.
Gracias a este límite, hay unos “35.000 millones de euros” en salarios al año de los trabajadores mejor pagados que no contribuyen al sistema al superar ese límite, responden desde el Ministerio de la Seguridad Social a consultas de este medio.
Así, el Ministerio de Escrivá plantea subir esa base máxima un 30%, según fuentes de la negociación, una cifra que los sindicatos aspiran a aumentar.
CCOO y UGT son más ambiciosos en este punto, al considerar que los trabajadores mejor pagados deben aportar como el resto de los trabajadores. Desde el 'destope' total de los salarios más altos a ese 30% de aumento hay bastante margen y desde la negociación se insiste en que esta cifra no está cerrada.
Y hay margen además porque aún no está claro que los empresarios vayan a entrar en este último pacto de pensiones. En tal caso, los sindicatos exigen al Gobierno que lleve más allá su planteamiento.
La patronal afronta una cierta parálisis en las negociaciones con el Gobierno y los sindicatos desde el verano, fruto de sus elecciones internas para reelegir a su directiva y su presidente, que se celebran la semana que viene. Todo indica que Antonio Garamendi saldrá revalidado en el cargo, aunque le ha surgido una candidatura alternativa desde la patronal catalana, una muestra clara de ciertas resistencias al actual líder.
En este contexto, en la patronal están actuando con mucha cautela, para no dar ningún paso en falso que pueda perjudicar a Garamendi. Una vez pasado el proceso electoral, desde los sindicatos y el Gobierno esperan que se retome la normalidad en las mesas de negociación abiertas, pero hay dudas de que esto vaya a ocurrir. En el horizonte hay otro proceso electoral, el político, que algunas voces temen que afecte al diálogo social, con menos acuerdos que refuercen la acción del Gobierno de coalición antes de las elecciones.