El PP renuncia a presidir las comisiones del Ayuntamiento de Vitoria que le tocaba repartirse con EH Bildu
Un inexistente pacto entre EH Bildu y el PP en el Ayuntamiento de Vitoria ha condicionado el tramo final de la campaña de las elecciones generales en Euskadi. El PNV, a través del Euzkadi Buru Batzar, ha tenido mucho interés en difundir que ambas formaciones, que sí han acordado con naturalidad en otras ocasiones en Vitoria, en Álava y en el Parlamento Vasco, pero no en esta ocasión, se iban a repartir las comisiones en la nueva legislatura. No suponía ningún cambio respecto al sistema de 2019, de 2015 y así hasta los tiempos del primer alcalde de la democracia en la ciudad, José Ángel Cuerda, más allá de que la renuncia de Elkarrekin (la coalición de Podemos y Berdeak Equo apoyada también por IU) ha perdido concejales tras las elecciones y no tenía capacidad para pedir uno de esos puestos. En Vitoria la oposición -y no los partidos de Gobierno- gestionan esos órganos con normalidad y, así, se había asignado que EH Bildu tendría seis presidencias y el PP cinco.
La denuncia de la líder local del PNV, Beatriz Artolazabal, que es teniente de la alcaldesa socialista, Maider Etxebarria, y que fue consejera de Iñigo Urkullu, incluía acusaciones de "cinismo" contra EH Bildu, que ha usado en la campaña los apoyos del PP al PNV para que gobierne en plazas como Durango o Gipuzkoa -en Vitoria mismamente también secundó a la alcaldesa del PSE-EE- y que ahora aparentemente les dejaba de lado para repartirse poder con la derecha. Y ello ha trascendido rápidamente a La Sexta o incluso a la entrevista de Julia Otero a Pedro Sánchez. "¿Pero qué me dice? ¡Paren las rotativas! ¡Paren las rotativas! ¿Y no está abriendo los Telediarios? El grado de hipocresía del PP es tal...", ha afirmado el presidente y candidato a la reelección en Onda Cero. "Es un insulto", ha insistido Artolazabal. Ha empleado los verbos "negociar", "pactar" y "acordar" para referirse a EH Bildu y PP y ha subrayado que "se han sentado" y que "han consensuado".
La consecuencia práctica es que el PP ha renunciado a sus cinco comisiones y se las ha 'regalado' a PSE-EE y PNV para que hagan con ellas lo que estimen oportuno. Los 'populares' han acusado al Gobierno local de "tergiversar" lo ocurrido y han recordado que el reparto recibió el visto bueno unánime este jueves. Este viernes, sin embargo, socialistas y nacionalistas se han abstenido mientras que Elkarrekin ha secundado el sistema de reparto aunque no participe de él. EH Bildu, por el contrario, desea asumir las funciones que le corresponden como principal fuerza de la oposición y también del pleno, ya que ganaron las elecciones.
Fuentes de ambos partidos coinciden en que PSE-EE y sobre todo PNV han dinamitado todos los puentes con la oposición sin casi empezar la legislatura. "Esto a Sánchez se le olvida el miércoles pero aquí han jodido la convivencia para los cuatro años", han indicado desde la oposición vitoriana. El PP, por ejemplo, ha recordado que socialistas y nacionalistas tienen el Gobierno con sus votos. Ambos partidos se quedaron en 12 concejales de 27 y precisan de apoyos externos de cualquiera de los otros grupos.
En lo práctico, el funcionamiento de las comisiones queda bloqueado con lo sucedido. Ahora, el Ejecutivo en minoría tiene que buscar otro sistema de reparto de las once presidencias, o al menos de las cinco que no tiene EH Bildu. Con quién buscará cambiar los usos y costumbres de legislaturas anteriores es una incógnita. ¿Presidirán los propios concejales de cada área las reuniones de control donde han de comparecer ellos mismos? "Que lo arreglen ellos", enfatizan desde la oposición.