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Sábado, 1 de julio de 2023

El Orgullo se hace fuerte en la calle frente al retroceso ultraconservador

Firma Marta Borraz, Paula del Toro

Publicado originalmente en elDiario.es

10 min de lectura

Varios años lleva saliendo a la calle el Orgullo con la vista puesta en el riesgo al retroceso, tantos como lleva representado en las instituciones, cada vez con más fuerza, el discurso anti LGTBI de Vox. Pero esta vez las amenazas son más reales que nunca y el desembarco de la extrema derecha en ayuntamientos y comunidades en alianza con el Partido Popular junto al temor ante lo que puede estar por venir en las elecciones del 23 de julio ha movilizado al colectivo LGTBI, que marcha en Madrid bajo el lema "Por nuestros derechos, por nuestras vidas y con Orgullo". Se trata del Orgullo más político de los últimos años el que sale con un espíritu más reivindicativo, algo que han dejado claro las entidades organizadoras poco antes de comenzar.

“No es un Orgullo cualquiera. Es la primera vez que lo celebramos en un contexto de precampaña y vemos cómo nuestros derechos están siendo amenazados de una forma clara”, ha dicho Rony de la Cruz, presidente de COGAM. En la misma línea, Uge Sangil, presidenta de la Federación LGTBI, ha llamado a la sociedad a “salir a la calle” también el próximo 23 de julio “y votar con orgullo por nuestros derechos y nuestras vidas” para “celebrar un Gobierno de progreso y no uno que nos devuelva a una sociedad gris”.

Y se nota que no es un Orgullo cualquiera. Más de una hora antes del inicio de la manifestación centenares de personas ya abarrotaban el Paseo del Prado, por donde transcurre la marcha. Familias, niños, jóvenes y mayores, grupos de amigos y colectivos LGTBI son conscientes de estar en un Orgullo que es diferente a otros recientes. Y se nota porque hoy más que nunca han sacado los colores a la calle y llaman a la visibilidad frente a los que siguen prefiriendo los armarios y las banderas arcoíris en los cajones. A las 19:15 ya no cabía más gente en Atocha. Las bandera arcoíris, trans e intersexuales llenan el centro de la capital: "Este es nuestro símbolo, una manera de tener un escudo con el que sentirnos respaldados ante todo aquel que no soporta el amor en todas sus formas", señala una participante, Yanira, después de darse un beso con Claudia.

Algunos aprovechan que aún no se pueden unir a la marcha por la dificultad para acercarse para parar a merendar y coger fuerzas: "Mi mamá me ha hecho un bocadillo de Nocilla. Me está gustando mucho la música y la fiesta pero se me están cansando un poco los pies", cuenta tímida Clara, una pequeña de siete años.

“Vernos unas a otras es muy importante, sabes que hay gente como tú y eso es liberador”, cuenta Fernanda, una chica bisexual de 16 años, mientras se dirige a la cabecera de la manifestación. En sus manos, un cartel con doble mensaje: “Espero que te llene de Orgullo ser quien eres” y “La vida es muy corta para fingir que eres hetero”. A la marcha ha acudido con Sebas, un amigo de su misma edad, que es la primera vez que viene. Ha seguido con atención estas dos ultimas semanas los anuncios de pactos entre el PP y Vox y cree que “es muy claro” el retroceso en derechos LGTBI que representan. “Al final están diciéndonos que no seamos como somos sino como ellos quieren”, resume Sebas ataviado con una bandera arcoíris al cuello y una pancarta casera que reza “por todos los te amo que no nos dijimos”.

Para Cristian, de 27 años y venezolano, es su primer Orgullo en Madrid. Está buscando a sus amigos, pero ya está contento por el hecho de estar viviendo esta experiencia: "Había escuchado que es el mejor Pride de Europa... Y aquí estoy, listo para luchar por nuestros derechos y pasarlo muy bien con mucho orgullo". Acaba de llegar a la ciudad, pero como tiene pensado quedarse aquí permanentemente, se ha informado de cuál es la situación política del país: "Sé que es posible un gobierno nacional en el que entre el partido de ultraderecha. Si llega a suceder este cambio tendremos que luchar un poco más de lo que ya luchamos para que puedan prevalecer todos los derechos que hasta hoy se nos han otorgado. En ningún momento nos vamos a rendir, remaremos con fuerza ante gente que sólo quiere retroceder", reivindica Cristian.

Un poco más adelante, Héctor, de Madrid y con 17 años, también se estrena en el Orgullo de la mano de su novio. Con el arcoíris pintado en la cara y una bandera que le cae sobre la espalda, lo cuenta emocionado: "Venimos a pasarlo bien, pero lo principal es hacer ver que no somos un par, sino que somos muchos y que tenemos mucha voz. Ni en Madrid ni en ninguna parte del mundo caben las actitudes homofobas que llevo sufriendo durante toda mi vida por ser homosexual". Esa es, dice, una de las principales razones por las que está aquí junto a su pareja y amigas: "Sea quien sea quien nos gobierne, nosotros seguiremos luchando. Intentarán quitarnos nuestros derechos por falta de empatía y por odio, pero que se lo vayamos a permitir es otra cosa" reflexiona Sonia, una de las amigas de Héctor.

El centro de Madrid se ha teñido de los colores arcoíris. Muchos disfraces llamativos, pelucas, calcetines de mil colores, pancartas en las que se puede leer "Yo quiero a quien me da la gana", camisetas con el "fantasma gay" de la famosa campaña de Vox, mucho abanicos con estampado y, sobre todo, miles de banderas que ondean al son de la batucada que inunda el madrileño Paseo del Prado desde una hora antes del comienzo de la manifestación. También se ven algunas banderas de España, porque como dice Marcos, quien la sube con ganas para que se vea bien en todo el paseo "la bandera es de todos y nos tiene que representar amemos a quien amemos".

Andrea acaba de cumplir su mayoría de edad, y lo celebra viniendo a la manifestación con una falda con estampado arcoíris: "Soy del colectivo y siempre he sido muy reivindicativa en cuanto a nuestros derechos, de poder ser quien somos y amar a quien queremos. Es muy importante poder ser libre, venir a gritarlo por los que aún no lo pueden hacer", sostiene la joven. "Tengo miedo de que este sea el último año que lo pueda hacer con total libertad", confiesa Andrea mientras recuerda la lona de Vox, en la que el partido prometía tirar sus derechos a la basura: "Lo que no es normal son los pensamientos de la gente de ultraderecha. El odio no debería tener cabida en entre la gente que se supone que decide por nosotros. Pero seguiremos luchando, ¡sino no estaríamos aquí!", concluye.

Entre los asistentes también está Antonio. Tiene 43 años, y desde hace 23 se desplaza desde Málaga hasta la capital para reivindicar sus derechos: "Que la fiesta grande de la capital sea la fiesta del amor libre sin que nadie te ponga barreras nos enorgullece muchísimo". Opina que este año es especialmente importante: "Ahora tenemos que gritar más que nunca porque hay que intentar por todos los medios que un cambio político no haga que vayamos a peor. Más que quitarnos los derechos, están promoviendo el odio. Ellos a lo mejor sólo se quedan cuatro años, pero el odio se mantiene mucho más tiempo. Nosotros sólo queremos ser libres".

No es el único que viaja para la cita en Madrid. Para Carmen, de 34 años, también es su primer Orgullo en la capital. Viene desde Pamplona con una corona de flores de colores y con especial ilusión por este día: "He venido a reivindicar la necesidad de igualdad de todos independientemente de la orientación sexual. Además, actualmente en España el ambiente en cuanto a los derechos del colectivo está un poco crispado, especialmente por el odio de Vox y su respaldo del PP, por eso hoy es muy importante defender lo que somos".

Los tiempos políticos han querido que la semana en la que se reivindican los derechos del colectivo y se celebra la diversidad en todo el mundo coincida con los efectos de un 28M que anticipa un retroceso histórico en nuestro país. España, donde el matrimonio igualitario es legal desde hace ya 18 años, es uno de los lugares con mayor aceptación de las personas homosexuales, trans y bisexuales y cuenta desde febrero con una legislación, la Ley Trans, de las más avanzadas del mundo, pero la ofensiva ultra que a nivel global cercena derechos y se amplifica cada vez más también tiene aquí sus ecos.

Aunque el riesgo de involución no es nuevo –la extrema derecha entró por primera vez a un gobierno en Castilla y León en 2022– ahora los populares están abriendo la puerta a los de Santiago Abascal allí donde tienen posibilidad de gobernar. La sustitución de las concejalías de Igualdad por las de Familia y la cruzada contra la bandera arcoíris en los balcones de ayuntamientos y parlamentos han sido las primeras concesiones mientras que la batalla contra todo lo que suene a diversidad afectivo-sexual en las aulas amenaza con ser punta de lanza de una formación que califica de "adoctrinamiento ideológico" todo lo que no obedezca a sus convicciones morales y religiosas.

Por eso este Orgullo sale a la calle en forma de dique de contención frente al retroceso, con un espíritu especialmente combativo y político sin renunciar al clásico ambiente festivo de cada año. Tanto es así que la Federación Estatal LGTBI y COGAM, los colectivos organizadores de la marcha, cambiaron la frase de la pancarta de cabecera hace una semana, después de que Vox colgara una lona gigante en la capital en la que tiraba a la basura la bandera arcoíris o el símbolo feminista y que ha tenido que retirar. "Abrazando la diversidad familiar: iguales en derechos" iba a ser el lema, pero enfrentar la ofensiva ultra se ha vuelto imperativo.

La intencionalidad política de esta edición, a la que el asfixiante calor habitual ha dado una tregua en Madrid, se refleja también en la pancarta de cabecera, que ha empezado a andar pasadas las 19.00 horas. No solo por el lema, sino porque los organizadores han querido contar con políticos progresistas en ella. Así, las vicepresidentas del Gobierno Teresa Ribera (PSOE) y Yolanda Díaz (Sumar) comparten cabecera con activistas y representantes de colectivos LGTBI. "Hoy no es un Orgullo cualquiera", ha asegurado Díaz, "porque los Gobiernos del PP y Vox quieren que retrocedamos a los tiempos del blanco y negro, cuando había odio y miedos. La única aportación que ha hecho el PP al Orgullo es meter a los ultras en sus Gobiernos", ha continuado. "A la gente que hoy está intranquila en España le mandamos un mensaje de esperanza: tu orgullo, nuestras libertades", ha añadido. "Yo soy heterosexual y justamente por eso celebro el Orgullo, porque queremos un país donde haya más libertades para las personas. Salgamos a festejarlo y el 23 de julio votemos con Orgullo", ha concluido.

Entre los asistentes también estaban otras personalidades políticas como Félix Bolaños, Fernando Grande-Marlaska, Iñigo Errejón, Carla Antonelli, Mónica García, Irene Montero o Ione Belarra.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha instado al Partido Popular a "predicar con el ejemplo" que da con su participación este sábado en la manifestación del Orgullo LGTBI+ en Madrid, en vez de cambiar "votos por derechos" en los "pactos de la vergüenza" con Vox.

El ministro de la Presidencia, Relación con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, ha criticado los pactos "de la vergüenza" de Partido Popular y Vox porque, según dijo, sostiene que "las personas LGTBI no tienen los mismos derechos que los demás". El ministro ha señalado que "resulta triste que haya fuerzas en la derecha y la ultraderecha que se empeñan en degradar derechos y en recortar libertades para las personas LGTBI".

"Defender los derechos LGTBI es defender los derechos humanos y, por tanto, no es ideológico o de partido", ha añadido Bolaños para apostillar que su protección "debiera ser compartido por todas las fuerzas políticas" de la misma manera que se equiparan los derechos de las mujeres y de los trabajadores como derechos humanos.

También han acudido representantes del Partido Popular, como la vicesecretaria de Política Social y Reto Demográfico Carmen Fúnez y el secretario de Cultura Jaime de los Santos. Marchan por el centro de Madrid la misma semana que su partido ha pactado en diferentes ayuntamientos medidas como quitar la bandera LGTBI o censurar una película de Disney por un beso entre dos mujeres. "Sabemos quienes son nuestras aliadas y quienes están en contra de nuestros derechos. Que nadie venga al Orgullo de la diversidad a lavarse la cara”, ha señalado Uge Sangil sobre la presencia de algunos populares.

Atribución

Firma
Marta Borraz, Paula del Toro
Publicación original
1 de julio de 2023, 17:09 h

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