El fiscal del Supremo se opone a imputar a Puigdemont por terrorismo como pretende García Castellón
El fiscal de Sala del Tribunal Supremo, Álvaro Redondo, se opone a que el Alto Tribunal abra una investigación contra Carles Puigdemont por posibles delitos de terrorismo en la causa de Tsunami Democràtic como propone el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, según ha adelantado El Confidencial y han confirmado fuentes jurídicas a elDiario.es. La decisión, no obstante, no es definitiva. Está previsto que su propuesta de informe sea revisada por la junta de fiscales de lo Penal en una reunión prevista para este martes.
La propuesta de Redondo enmarca los altercados independentistas de 2019 que investiga desde hace cuatro años la Audiencia Nacional en posibles delitos de desórdenes públicos graves y daños. Además, no ve conexión de esos hechos con Puigdemont y el resto de aforados, informan fuentes fiscales. El fiscal del Supremo sigue así la misma línea del fiscal de la causa en la Audiencia Nacional, Miguel Ángel Carballo, que se ha mostrado en varios escritos en contra de atribuir acciones de “matiz terrorista” al expresident; la secretaria general de ERC, Marta Rovira; o el miembro de la mesa del Parlament Rubén Wagensberg.
Coincidiendo con la negociación sobre la amnistía, el juez García Castellón reactivó la causa de Tsunami Democràtic que había abierto cuatro años atrás. Sus últimas resoluciones evidencian el intento de incardinar en uno de los delitos más graves del Código Penal los altercados independentistas de 2019 y de incluir a Puigdemont en una acusación que nunca le afectó. El expresident llevaba ya dos años en Bélgica cuando se sucedieron las protestas.
Así, el magistrado trata de atribuirle una “posición” de “autoridad incuestionable” en Tsunami con supuestos indicios que la Guardia Civil y la Fiscalía ven irrelevantes. Entre ellos, considera “especialmente llamativa, como indicio incriminador” una conversación un tanto críptica con un empresario sobre las protestas en la que afirma: “El problema puede venir si hay algún muerto, da igual de qué lado. Eso sería muy duro, y confirmará lo que yo siempre he dicho (y que me llevó a decidir ir al exilio): perderemos”. También sustenta la vinculación terrorista en nuevos atestados de los Mossos sobre la afectación de la protesta en el aeropuerto de El Prat, donde murió de un infarto un ciudadano francés; o la personación en la causa de policías que fueron gravemente lesionados durante los altercados.