Jueves, 14 de septiembre de 2023
El exconseller de Interior, condenado a 4 años y medio de cárcel por malversar en la escolta de Puigdemont en Bélgica
La Audiencia de Barcelona ha condenado a cuatro años y medio de prisión al exconseller de Interior de la Generalitat Miquel Buch y a cuatro años de cárcel al exsargento de los Mosssos d'Esquadra Lluís Escolà por las labores de escolta de Carles Puigdemont que el agente realizó en Bélgica mientras percibía un salario público como asesor del departamento.
El caso de Buch era uno de los juicios pendientes del procés con una de las penas más altas sobre la mesa. La Fiscalía pedía seis años de cárcel para el exconseller y cuatro años y medio para el mosso por los delitos de prevaricación y malversación, lo que implica un alto riesgo de entrar en la cárcel si los recursos que presentarán las defensas no prosperan.
La sección 2ª de la Audiencia de Barcelona ha impuesto a los condenados penas duras por los delitos de malversación y prevaricación. El fallo judicial llega mientras, a nivel político, se negocia una amnistía para los cargos independentistas encausados por el procés.
Además de las penas de cárcel, Buch ha sido condenados a nueve años y seis meses de inhabilitación especial para ocupar cargos públicos por el delito de prevaricación y a diez años y seis de inhabilitación absoluta por el delito de malversación. Por su lado, la inhabilitación de Escolà es de nueve años por prevaricación y diez años por malversación.
Escolà fue uno de los Mossos que acompañó a Carles Puigdemont en su salida de España tras el fracaso del procés y la fallida declaración de independencia. Unos meses después, con los independentistas de nuevo en el Govern, fue contratado como asesor por Buch. Su defensa alegaba que su labor se limitó a confeccionar informes y que las visitas a Puigdemont las realizó en sus días libres.
Sin embargo, el tribunal ha concluido, en línea con la Fiscalía, que la contratación del exsargento como asesor solo buscaba enmascarar y sufragar con dinero público las labores de escolta del expresident en Bélgica y en sus viajes al extranjero.
En declaraciones a la prensa, Buch ha anunciado que recurrirá la sentencia y la ha criticado por "injusta" y "muy bestia". También se ha mostrado sorprendido por la "rapidez" con la que los magistrados han redactado la resolución (el juicio terminó a finales de julio).