Begoña Gómez se acoge a su derecho a no declarar en su segunda citación como investigada
La esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, se ha acogido a su derecho a no declarar en su segunda citación como investigada en la causa que conduce el juez Juan Carlos Peinado. Al término de la comparecencia, el letrado de Gómez ha explicado a los medios que su defendida no tiene “nada que ocultar” pero que ha decidido no declarar porque así se lo ha aconsejado. El juez, asegura el letrado, “no puede investigar cualquier cosa y debe actuar dentro de los hechos objeto de la instrucción”.
La tesis de la defensa es la siguiente: si el propio juez insiste en que su investigación se ciñe a la denuncia de Manos Limpias y, de lo recogido en ella, la Audiencia Provincial de Madrid dejó fuera los hechos relativos al rescate de Air Europa, solo queda por indagar en los contratos adjudicados a Juan Carlos Barrabés con fondos de la UE. Sin embargo, dichas adjudicaciones fueron remitidas por el juez Peinado a la Fiscalía europea por ser la competente en investigarlo. Por tanto, la causa del juzgado de Peinado está a día de hoy vacía y debe ser archivada, según la defensa y el Ministerio Público.
Con posterioridad a ese auto se han practicado diligencias que han incidido en la inexistencia de indicios de delito, ha explicado Camacho. Es el caso del segundo atestado de la Guardia Civil, ordenado por el propio juez Peinado, que descarta que Gómez hubiera cometido delito alguno.
Es la segunda ocasión en que Gómez acude al juzgado para declarar. En la primera ocasión, hace dos semanas, la esposa del presidente del Gobierno solicitó la suspensión de su comparecencia alegando que no se le había dado traslado de la querella de HazteOir, uno de los grupos ultras que ejercen la acusación popular contra ella.
Consultado sobre el informe incorporado recientemente a la causa en el que la Complutense pide al juez que investigue los indicios sobre un presunto delito de apropiación indebida de Begoña Gómez, el letrado ha dicho que le resulta “sorprendente” porque el centro “tuvo conocimiento del registro” de la marca del software que Gómez se había comprometido a implementar. El abogado ha añadido que la universidad tuvo conocimiento en todo momento de las gestiones de su defendida al haberlo hecho a través de una unidad del propio centro y afirma que existen “correos” que lo demuestran.