Ada Colau propone a PSC y ERC repartirse la alcaldía de Barcelona para alcanzar un pacto de izquierdas
La alcaldesa en funciones, Ada Colau, ha propuesto este martes a PSC y ERC un pacto de gobierno en Barcelona que incluya compartir la alcaldía entre las tres formaciones. Ante las dificultades de que avancen las conversaciones a tres bandas, debido a que los republicanos no quieren investir al socialista Jaume Collboni, la dirigente de Barcelona en Comú ha explicado en TVE que ha trasladado a los dos partidos esta "imaginativa" fórmula de gobierno.
El planteamiento, con el que las tres formaciones sumarían 24 concejales, implicaría según Colau que el republicano Ernest Maragall arranque el mandato como alcalde durante un año, y que luego le sucedan Colau y Collboni con un año y medio cada uno. "La mayoría más amplia y sólida es la de izquierdas", ha declarado la alcaldesa, que ha añadido que la respuesta de ERC y PSC a su oferta ha sido de "disposición a hablar", aunque con "desconfianzas mutuas".
Colau, que quedó tercera en las pasadas elecciones con 9 concejales, ha pedido por activa y por pasiva en las dos últimas semanas un acuerdo “progresista” de 24 concejales con PSC y ERC. La alcaldesa en funciones ha conminado a ambas formaciones a no tirar la toalla hasta el último minuto y a buscar "fórmulas imaginativas" para alcanzar el pacto, pero no ha conseguido sacar a los republicanos de su posición inicial: que con sus cinco ediles no harán alcalde al socialista Jaume Collboni.
La ERC de Maragall, ya desde la mañana siguiente a los comicios, aseguró que su prioridad era hablar con Trias en tanto que ganador. Una estrategia avalada por la cúpula del partido y su líder, Oriol Junqueras, que aboga por pactos independentistas. Mientras tanto, el PSC ha insistido también –sin éxito– en unir a comuns y ERC en acuerdo de izquierdas. E incluso ha sondeado al PP para que le dé sus votos para evitar un alcalde de Junts, pero por ahora esta vía tampoco ha fructificado.
En la entrevista en TVE, su primera después de las elecciones, Colau ha aportado algunos detalles de esta fórmula de gobierno con tres alcaldes distintos que, ha argumentado, ya se ha aplicado en otros municipios. En primer lugar, ha matizado, habría que negociar un programa compartido. "Tenemos mucho en común, propuestas que están a las antípodas de Trias", ha declarado, poniendo como ejemplo la regulación de los alquileres o el tranvía de la avenida Diagonal.
“Pero a veces no basta con los contenidos, porque surgen vetos cruzados”, ha reconocido. Y es en ese punto donde ha puesto sobre la mesa el reparto de la alcaldía "para que todo el mundo tenga su momento de liderazgo y de visibilidad". Con sus cinco ediles, empezaría Maragall. Porque es quien tiene menor representación y porque tiene una trayectoria más larga y este será su último mandato, ha explicado Colau. Luego vendrían ella y Collboni con año y medio cada uno, dado que la alcaldesa considera que, pese a tener los socialistas un concejal más que ellos, están en un "empate técnico de votos".
El último tramo de mandato sería con Collboni a la cabeza del consistorio barcelonés. "Llegaría a las elecciones como alcalde y eso al PSC le puede interesar", ha expresado.
Colau ha negado que esta sea una propuesta a la desesperada ante la imposibilidad de lograr un acuerdo con ERC y PSC. Ni que sea una fórmula que pueda conducir a un gobierno inestable. Preguntada por ello en la entrevista, ha respondido: "¿Y es bueno tener un alcalde de derechas que privatice servicios públicos, que no acabe el tranvía y que encima lo haga desde un gobierno en minoría que puede colapsar porque no llega a todo?". "Es cierto que no es lo habitual, peo podemos ponernos de acuerdo", ha añadido.
La alcaldesa en funciones ha valorado también el "acuerdo histórico" de la candidatura de Sumar rubricado el viernes pasado con una quincena de formaciones políticas de toda España. "No se había visto nunca en democracia", ha celebrado.
Colau ha lamentado asimismo que Podemos se haya quejado de los términos del acuerdo pese a suscribirlo, y ha añadido que ella no ve un "veto" a la ministra de Igualdad, Irene Montero, en la candidatura. "No todo el mundo puede estar siempre en las mismas listas, y ella es un activo político que puede aportar desde otros sitios", ha afirmado.
La dirigente de los comuns ha insistido en que la formación morada "dio por bueno" el pacto. "Cuando haces un acuerdo a 15 todo el mundo tiene que hacer renuncias. Podemos se lamenta de algunas de las cosas a las que ha renunciado, pero si saliese todo el mundo a quejarse… Muchos otros han renunciado a cosas importantes también", ha zanjado.