2022 cierra rozando los 20,5 millones de trabajadores pero no logra bajar de los tres millones de parados
2022 cerró rozando los 20,5 millones de trabajadores, datos muy elevados en la serie histórica, pero con algo más de tres millones de personas desempleadas, tras un último trimestre del año desfavorable para el mercado de trabajo, según los datos del cuarto trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicados este jueves por el INE. El balance de creación de empleo del año es de 278.900 puestos de trabajo más y el paro se redujo en 80.000 personas. Uno de los datos más positivos del año es la reducción del empleo temporal tras la reforma laboral, que dejó su tasa en mínimos del 17,9% en el cuarto trimestre del año.
Este 2022 ha estado marcado por dos novedades destacadas. La primera, la guerra en Ucrania y la crisis inflacionista desatada a nivel internacional, un contexto de incertidumbre que ha ralentizado la actividad económica y complicado el panorama para la creación de empleo. Y la segunda, el despliegue de la reforma laboral aprobada en diciembre de 2021, que se ha dejado notar con un descenso inédito del trabajo temporal en España, una lacra en las últimas décadas de nuestro mercado de trabajo.
La creación de puestos de trabajo corresponde sobre todo al sector privado. En los 12 últimos meses, "el empleo se ha incrementado en 228.200 personas en el sector privado y en 50.700 en el público", explica el INE.
La tasa de paro se situó en el 12,9%, con un descenso de 45 centésimas respecto al año anterior. Pese a la gran incertidumbre y el freno de la economía, el desempleo se mantuvo en 2022 en mínimos desde hace 14 años, como ilustra el siguiente gráfico. No obstante, el paro sigue siendo muy elevado, el más alto de la UE, y continúa siendo el reto más importante del mercado laboral en España.
Los datos de la EPA quedan lejos del balance final de empleo conocido a principios de enero, de creación de 471.000 empleos y 268.000 parados menos en el último año. Se trata de fuentes de información diferentes. La EPA es una encuesta a la población sobre su situación laboral, mientras que las cifras mensuales del paro registrado por el SEPE corresponden a las personas paradas apuntadas a las oficinas públicas de empleo y las de afiliación a la Seguridad Social ofrecen el dato actualizado de personas trabajando en alta mes tras mes.
Una de las novedades más destacadas en este año ha sido el gran descenso, histórico, del empleo temporal en España, lacra enquistada desde hacía décadas y que nos retrataba en Europa como uno de los países con peores registros.
En el primer año en marcha de la reforma laboral, el desplome de la tasa de temporalidad –porcentaje de asalariados con contrato temporal sobre el total– ha sido inédito, hasta dejar la cifra en mínimos. En el último trimestre del año el dato quedó en el 17,9%. Los datos de afiliación a la Seguridad Social, con información hasta diciembre, dibujan el dato en el 15,5%.
La otra cara de la moneda es el aumento del empleo indefinido, que ha dejado en el último trimestre del año un nuevo máximo histórico de trabajadores con esta modalidad de contrato más estable. Alcanzaron los 14,3 millones de personas.
La EPA muestra un último trimestre del año desfavorable, con pérdida de trabajadores y un aumento del desempleo en un periodo en el que suele aumentar el empleo y reducirse el paro. En concreto, el número de ocupados disminuyó en 81.900 personas respecto al trimestre anterior (–0,4%), lo que dejó el total de personas trabajando casi en los 20,5 millones (20.463.900). En términos desestacionalizados, el empleo se mantuvo prácticamente invariable (–0,01%).
En cuanto al paro, subió en el cuarto trimestre del año en 43.800 personas (+1,47%), hasta quedar de nuevo por encima de la barrera de los tres millones de personas. En concreto, si situó en 3.024.000 desempleados.
El Ministerio de Economía ha valorado que "en línea con la ralentización de la economía mundial, la creación de empleo bajó su ritmo en el cuarto trimestre de 2022", pero destaca que se mantuvo "no obstante, en torno a 20,5 millones de ocupados", cotas muy elevadas en el mercado laboral español. El máximo está situado en los 20,75 millones de ocupados, en 2007, antes de la crisis financiera.